“Cuando busco el verano en un sueño vacío /
cuando te quema el frío si me coges la mano,
cuando la luz cansada tiene sombras de ayer/
cuando el amanecer es otra noche helada.”
(Joaquín Sabina, “Nube negra”).

En ocasiones, como dice en la canción, podemos sentirnos en una “nube negra” o realmente mal. En esos momentos pensamos que “Nada va a cambiar”, “Todo me sale mal” o “¿Para qué luchar más si no va a servir de nada?”. Emocionalmente sentimos de manera muy intensa y estamos agobiados. Quizás estemos deprimidos. En este punto lo primero que te recomiendo que busques un buen profesional que te haga un diagnóstico adecuado.
Recuerdo el caso de una persona que vino a la consulta, mujer de unos cuarenta y pocos años. El paso principal fue hacerle ver que ella también podía deprimirse – a todos nos puede pasar. Aquí se puede cambiar. Vamos a coger esa pequeña luz de esperanza y a hacerla más fuerte:
Qué hacer cuando estás deprimido
Como en tantas otras cuestiones importantes, el primer paso será reconocer con claridad cómo nos encontramos. Mirarnos al espejo de manera honesta y sincera y reconocer que necesitamos ayuda. En ocasiones esto cuesta porque quizás no nos consideremos a nosotros mismos personas que se puedan deprimir. Deprimirse no es una debilidad, si no que normalmente viene de haber sido fuertes durante demasiado tiempo. Las baterías se agotan y es necesario volver a llenarlas.
Estableceremos pues dónde estamos y dónde queremos llegar. Trazaremos una vía para volver a encontrarte como antes. O si antes ya te encontrabas regular para fortalecer tu personalidad y dotarte de recursos para afrontar mejor la vida. Hoy día las ciencias de la salud en general y la psicología en particular disponen de diferentes herramientas para ello.
El primer paso es la sucesión de una serie de escalones que te llevarán a donde quieres llegar. Sin duda habrán escollos en el camino, lo cual he visto muchas veces en mi trayectoria profesional… y también cómo se superaban. ¿Comienzas ese primer paso?