No es un secreto que la depresión es una enfermedad que tiene un origen multicausal, siendo que hay múltiples razones que pueden generar la presencia de una depresión mayor. Una de las causas más frecuentes en este sentido son las enfermedades biológicas, que por múltiples interacciones químicas o estructurales pueden generar síntomas depresivos y en casos mas graves el trastorno depresivo mayor.

Si bien la depresión no es una consecuencia natural de poseer VIH/Sida, se ha encontrado que, en estos pacientes, hay condiciones que incrementan la posibilidad de presentar síntomas depresivos, sobre todo al momento en que los pacientes reciben el diagnostico de la enfermedad. Lo anterior, sumado a los factores de riesgo asociados al estigma social y la vulnerabilidad inmunológica hacen necesarios una atención por parte de los especialistas sanitarios en este aspecto. La evaluación psicológica de estos pacientes al momento del diagnostico y del seguimiento es fundamental para garantizar una mejor calidad de vida de ellos.

Seguiremos abordando aspectos relacionados con la depresión y el VIH/Sida en próximas entregas.

 

Carlos Xavier Figueira