Y te vienen con frases típicas como:

«no tienes razones para estar así»

«no es para tanto»

«relájate que no es nada»

«ya estás con esas tonterías»

 

Y muchas frases más que demuestran la poca importancia que le dan a un problema serio y encima muy actual.

Si te partes un brazo, la gente empatiza contigo, pero con una depresión no.

Y una cosa sí que tengo clara, la depresión y la ansiedad la puede tener cualquiera, nadie está libre de ella, nos puede pasar a todos, por lo que la sociedad debería involucrarse con este problema que es cada vez mayor.

Cuando algo va mal hay que acudir a un profesional y no esperar que pase la tormenta, porque el problema seguirá estando ahí y hay que atajar su raíz.

La depresión es la gota que colma el vaso, un vaso que está lleno de causas que hay que curar.

Yo pienso que una persona con depresión debería estar arropada por la gente que le rodea y no tratada como una persona loca

Si consiguiéramos que se entendiera como es, este problema sería más llevadero para los enfermos de depresión.

Por ultimo quisiera decir que las personas con depresión tienen un sentimiento de tristeza que influye de gran manera en su forma de vivir, por lo que físicamente también se sienten incapacitadas para realizar labores diarias que a cualquier otra persona les parecen sencillas, por eso hay que intentar entender que físicamente no pueden realizar tareas cotidianas y no forzar la situación.

Personalmente yo me sentí poco entendida y me llegó a dar vergüenza afirmar que tenía ansiedad. Siempre pensé que yo estaba fuera de su alcance hasta que me tocó. Ahora, gracias a un profesional estoy bien y sé que soy fuerte. Y que también lo era antes, aunque yo pensaba que no.

“Toda persona con ansiedad o depresión es fuerte aunque no lo parezca”.

Hay que ser muy valiente para seguir en una vida que no entiendes y que tampoco nadie te ayuda a entender, pero sigues adelante, eso sí es ser fuerte y valiente.

Un aplauso para todos los que luchan para atajar este gran problema.

Esta es mi opinión. Puedo estar equivocada, pero lo que sí sé seguro es que hay que luchar contra ella, estemos enfermos o no.

 

Inmaculada Gómez

Empresaria