De acuerdo al manual de diagnóstico de las enfermedades mentales en su versión 5, existen una serie de síntomas que deben cumplirse para el diagnóstico de una depresión que deben presentarse casi todos los días y ser percibidos no solo por la persona que los padece, sino también por los que lo rodean.

  • Estado de ánimo depresivo, tristeza, sensación de vacío, casi todo el día que puede ser notada por la propia persona o por otros.
  • Disminución del placer en casi todas las actividades, que antes podía hacer con facilidad
  • Perdida o ganancia de peso con relativa facilidad
  • Insomnio o exceso de sueño casi todos los días
  • Agitación o lentitud en los movimientos, que pueda ser detectable por los demás
  • Fatiga o perdida de energía
  • Sentimientos de inutilidad, culpa y minusvalía que resultan exagerados
  • Disminución de la capacidad para pensar, concentrarse o indecisión.
  • Pensamientos o ideas de muerte, que pueden ser más o menos estructurados

Por lo menos 5 de los anteriores criterios deben cumplirse para que sea diagnosticada una persona con depresión, considerando además que los síntomas no se deben a una situación de vida ampliamente estresante o por alguna enfermedad particular.

Debemos tener en cuenta que es natural que dada una situación estresante en nuestra vida o de perdida, como la pérdida de un familiar querido, perdida de un trabajo o una situación de desastre natural puede generar suficiente estrés para que nos sintamos tristes y desanimados, sin embargo será nuestra forma de afrontar la situación, el tiempo que mantengamos en este estado y cuanto afecta en nuestra vida diaria, lo que determinará que el estado de tristeza se convierta en algo crónico como una depresión.

 

Carlos Figueira

Colaborador de Anaed